Checklist de mudanza en 30 días para Vilanova i la Geltrú: qué hacer cada semana

Checklist de mudanza en 30 días para Vilanova i la Geltrú: qué hacer cada semana

Un mes da de sobra para mudarse bien y se queda corto si se empieza la última semana. Esta es la cuenta atrás repartida por días, con las gestiones que aquí tienen plazo propio: reservar el vehículo, medir el portal y pedir la ocupación de la calle. Sirva también para quien busca una empresa de mudances y aún no sabe qué datos le van a pedir.

El orden importa más que el esfuerzo. Hay tareas que dependen solo de usted y se pueden adelantar o retrasar sin coste, y hay dos o tres que dependen de terceros y tienen calendario propio. Estas últimas son las que conviene colocar al principio de la cuenta atrás, porque son las que no se arreglan corriendo.

Día 30: reservar la fecha de mudanza antes de que se llene el calendario del Garraf

La fecha va primero porque es lo único que no está del todo en su mano. El último día del mes, los sábados, los domingos y las semanas centrales de agosto concentran los encargos de toda la comarca y son los primeros huecos que desaparecen. Bloquear el día en cuanto haya firma o final de contrato cuesta lo mismo que hacerlo tarde y evita tener que encajar la mudanza donde se pueda.

No hace falta tenerlo todo decidido para reservar: el volumen y el material se afinan más adelante. Se trabaja los siete días de 8 a 20 h, así que una entrega de llaves en sábado por la mañana o una salida en domingo se atienden sin mover la cita de la notaría. Y si el día admite margen, decirlo ayuda: con dos fechas posibles hay bastante más juego para encajar la carga.

Día 25: pedir presupuesto y medir el portal y el ascensor

Cuatro datos permiten afinar mucho por teléfono: en qué planta está la vivienda que se deja y en cuál la que se ocupa, si hay ascensor y cuánto mide su cabina por dentro, el ancho del portal y una relación de los muebles grandes. Con eso ya se sabe si el trabajo es de una mañana o de un día entero y si va a hacer falta montar plataforma en la calle.

Unas fotos valen más que cualquier descripción hablada: el portal desde la acera, el rellano, el tramo de escalera y la puerta del ascensor abierta. Así la visita sirve para confirmar y no para descubrir a última hora. Después llega el documento con el precio, que se cierra por escrito antes de empezar y es el mismo que se cobra al terminar la jornada.

Día 20: el permiso de ocupación de vía pública en el Nucli Antic

Donde la calzada es estrecha, y en las calles del Nucli Antic o del casco viejo de la Geltrú lo es en muchos tramos, conviene reservar el sitio en el que va a quedarse parado el vehículo. Es un trámite del Ayuntamiento y pide varios días de antelación, así que se resuelve ahora y no la semana de la carga. En el paseo, durante los meses de temporada, ocurre algo parecido con el aparcamiento.

Si el camión grande no llega hasta el portal, la alternativa es encadenar viajes cortos con una furgoneta hasta el punto donde espera el vehículo grande. Es una decisión que cambia las horas de trabajo y el número de personas, y por eso se toma con el presupuesto delante. El trámite y la manera de trabajar quedan reflejados en el documento, con lo cual el día de la carga ya no queda nada por decidir.

Día 15: empezar a embalar por lo que no se usa

El orden de embalaje va de lo prescindible a lo cotidiano. Primero los libros, la ropa de la otra estación, el trastero, la decoración y el menaje de reserva. Lo de uso diario se queda para el final, aunque el material se puede dejar preparado al lado. Empezar por aquí evita el atasco de la última semana, que es cuando aparecen las bolsas sin rotular y las cajas a medio llenar.

Las cajas se etiquetan por la estancia de destino y no por la de origen: lo que estaba en el trastero y va a la cocina nueva se rotula como cocina. Y se numeran, porque un número permite llevar una lista de lo que hay dentro sin tener que escribirlo todo en la tapa. Conviene ir montando una zona de acopio en la habitación menos usada, para que el día de la carga el recorrido hasta la puerta esté despejado.

Día 7: altas y bajas de suministros, y el aviso a la comunidad de la escalera

La última semana es de gestiones: cambio de titularidad de luz, agua, gas e internet, empadronamiento en el domicilio nuevo y redirección del correo. Conviene hacerlas con unos días de margen porque algunas tardan en tramitarse y otras piden una lectura de contador que hay que tomar con calma y anotar antes de irse.

Falta un aviso que se olvida y que después da problemas: hablar con el administrador o con los vecinos para poder ocupar el ascensor y el rellano unas horas. Con una nota en el tablón indicando el día y la franja suele bastar. Y ya puestos, prepare una caja marcada con lo de la primera noche: sábanas, toallas, cargadores, el neceser y algo de comer, que es lo que se acaba buscando a las once entre veinte bultos.

Día 1: la víspera de la carga en una calle de la Geltrú

El día antes se desmontan las piezas grandes que van a bajar desarmadas, se protege lo frágil, se vacía y se descongela la nevera y se deja libre el paso desde la puerta de casa hasta la calle. También se confirma la hora a la que llega el equipo, para no estar esperando desde las siete de la mañana con todo apilado en el recibidor.

En las calles del casco conviene tener señalizado el espacio reservado la noche anterior, porque a primera hora aparece siempre un coche justo donde tiene que ir el camión. A partir de ese momento el trabajo lo lleva el equipo: carga, viaje, descarga y montaje en el destino. En servicios está lo que incluye cada modalidad y qué se valora en cada una.

A una llamada de distancia

¿Resolvemos tus dudas?

Explícanos el caso en Vilanova i la Geltrú y te contestamos nosotros mismos, sin formularios automáticos.

629 501 941Te atendemos en el día

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top